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jueves, 21 de enero de 2010

La Locura ¿es contagiosa?

Porque si bien la sociedad argentina no gozaba de extrema salud mental cuando se produjo la crisis que fogoneó Duhalde allá por el 2001, jamás transitó el grado de alteración actual.

Algunos de los hechos aislados describen un panorama poco menos que dantesco:

• Cristina Kirchner eligió un miembro del principal partido de la oposición para acompañarla en la fórmula presidencial pero luego se enojó con ´su Vicepresidente y actualmente no le dirige la palabra

• Aníbal Fernández le dijo a Carrió que no tiene los patitos alineados, al Jefe de Gobierno que fuera a trabajar y a la policía que incumpliera una decisión judicial

• Decenas de funcionarios kirchneristas se presentaron a elecciones advirtiendo a los votantes a quienes pedían el voto que no asumirían los cargos para los que se postulaban

• El Procurador General de la Nación impuso a los fiscales su versión de “delito de lesa humanidad”: es aplicable sólo cuando se lesionan derechos de terroristas y rechazado en cualquier otro caso

• El presidente del Banco Central se niega a dejar del cargo y a usar el apellido de su padre

• La presidente trató de “delivery” a una jueza y de “ocupa” y traidor a sendos funcionarios elegidos por ella

• Cobos lanzó su candidatura presidencial con apoyo radical desde la vicepresidencia de una administración peronista

• De Narváez lo apoya

• Por el contrario, el principal aliado político de De Narváez, Mauricio Macri, le sugiere que renuncie

• El radicalismo negocia con Kirchner la salida del Presidente del Banco Central dentro de su histórica gimnasia de cambiar figuritas con el poder (recuérdese el acuerdo Alfonsín-Menem)

Para coronar la sinrazón, todos discuten candidaturas presidenciales mientras crecen la pobreza, la inflación, la delincuencia, la drogadicción y la marginalidad. Es probable que la dirigencia vea improbable obtener el apoyo popular en las urnas tras tan magros desempeños y estén intentando escapar para adelante.

Arriesgamos una hipótesis para explicar tanto desquicio: la locura contagia y, como respeta la ley de gravedad, se desplaza de arriba hacia abajo.

5 comentarios:

  1. Jaaaaaaaaaaaaaaaaaa ¡ ¡ ¡, sos una genia (ojo con lo que contestás) jajaja.

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  2. "Nooooo, qué voy a ser una genia!!! si fuera una genia, haría desaparecer a varios, como hacen los genios!" (CFK dixit)

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  3. Como el ser humano se acostumbra a todo (se "desensibiliza")la escalada de locura ya no asombra. Si perdemos el juicio crítico y esta capacidad de asombro estaremos tan alienados como los que superficialmente criticamos, casi por hobbie, pero sin compromiso real con la búsqueda de un cambio. Y por lo visto, eso está pasando en nuestra sociedad. Sí, María la locura es contagiosa y nos afecta a todos. Por eso celebro a los "locos sanos" que siguen gritando casi en soledad, clamando por un poco de cordura. No te rindas nunca! Un beso. JM

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  4. Muy buen comentario, doctor Bulacio! si parece psiquiatra, mire...!!!
    No puedo evitar espantarme no tanto de las barbaridades del poder sino de la pasmosa indiferencia con la que la sociedad las vive.
    GRACIAS!

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  5. Adhiero un 104% al post. Primero, no entendí bien al gobierno. Después, ya no pude entender a la generalidad del pueblo. Ahora, ya no entiendo ni al vecino. Y eso que estoy loco desde hace rato...

    Como bien reza el dicho: "La mi**** siempre baja rodando la colina". Cuánta razón tiene, y cuán lejos ha descendido...

    Saludos
    PLPLE

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