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martes, 16 de diciembre de 2008

¡HAGAN SUS APUESTAS, PORTEÑOS!



A veces no alcanza con parecerse al resto para pasar desapercibido y esa es otra de las lecciones que el macrismo se niega a aprender. Por nuevos, aún gateando entre políticos avezados en el arte de transgredir, timar, incumplir, trampear, mentir, engañar, ocultar y estafar, aquellos lucen dispueston al suicidio y ni siquiera digno.
Es cierto que conseguir que los Mauricio´s boys reparen en que hay vida más allá de sus ombligos y luego, que acepten escuchar a quienes no pertenecen a su cripto-mini-geto es una tarea titánica que raya en la ficción, pero alguno de sus beneficiarios, que son muchos, o quizá un simpatizante, seguramente todavía queden, debería hacer el esfuerzo de señalarles que para truchos, está el resto; que ellos desembarcaron con la bandera de la pulcritud con el apoyo y la expectativa de una enorme mayoría de porteños y que es un crimen, independientemente de la inmoralidad o hasta el delito si cabe, despilfarrar el capital político obtenido. Pero lo que vienen practicando definitivamente no encuadra en la “nueva política”, aquel caballito de batalla que tanto resultado le dio a Michetti en los felices días de campaña, en los que con criticar y prometer se agotaba su misión.

Un año después de tan ruidoso triunfo y a un año de gestión, es hora de invitarlos al análisis. No se reparan los errores sino luego de identificarlos. Vaya en formato de cortesía la colaboración de acercarles ese “insight” que el macrismo se debe y nos está debiendo desde su arribo.

La realidad indica que esa condición de “vírgenes en política” que algunos de ellos agitaban frente a la ciudadanía como si se tratase de una cualidad, no está resultando tal porque, apenas un puñado de meses después de subidos a la burocracia estatal, las supuestas ventajas del amateurismo nunca emergieron mientras se muestran increíblemente permeables al contagio de los tics de la politiquería de baja estofa con la misma virulencia de la pediculosis en un jardín de infantes. Los macristas hoy se rascan igual que los políticos profesionales.

No “acuerdan” con la oposición; “cambian figuritas”: el defensor General de la Ciudad, Mario Kestelboim, por el fiscal General de la ciudad de Buenos Aires (aunque “uno por uno” esté pasable en una mala mano de truco y nunca sea negocio frente a la extrema izquierda en la que miliitó Kestelboim). Mantienen el “potpourrie” ideológico-partidario que, lejos de hacerlos ecuménicos, los convierte en una bolsa de gatos que adquirió vida propia. La bolsa es un fantasma del que puede asomar cualquier cosa y cualquier proyecto y hace rato empezó a dar que hablar. La interna por la conformación de las listas del 2009 es el único norte de los próximos meses y la explicación de todos los ruidos que escuchará la población venidos desde ese “espacio político”.

En medio de tanta fiebre, cuando el presupuesto no alcanza, los cargos son siempre menos que los candidatos, el poder central que se niega a darle respiro y juega sucio y, esencialmente, la falta de una mística propia porque son apenas un autodefinido “espacio”, el macrismo peronista lleva, como era de prever, la voz cantante.

Así las cosas, si nadie se asombró contemplando el reparto de cargoss y la delegación de funciones ni se preocupó por la proporción peronista que contenía la administración Macri, no se entiende que hoy asombren los enroques, los votos y negocios truchos o el desprecio por las formas.

Buenos Aires venía zafando de convertirse en una ciudad de timba y burdeles; entonces, es oportuno recordar que el secretario del sindicato del juego ocupa una banca en la Legislatura gracias al oficialismo que lo llevó en su lista. Macri lo hizo. Los caminos están trillados. El clima es fértil. Las condiciones están dadas. Hermanar los bingos, los barcos casino, las maquinitas traga-monedas y todas las actividades (lícitas e ilícitas) que reverdecen alrededor, es sólo cuestión de tiempo.


Como los describió Borges hace décadas, los muchachos son incorregibles. Cada día más incorregibles. Se instalen en el “espacio” que se instalen.
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9 comentarios:

  1. Estuve en Baires el viernes y vi los afiches que "celebraban" el primer año de Macri con el lema:

    TAN INUTIL COMO IBARRA

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  2. Si! yo tbn los vi. Una pena q hayan dejado el espacio para q se los pueda comparar con las desatrosas gestiones anteriores.
    Están haciendo tanto daño a la centro-derecha como el menemismo en su momento.

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  3. Y es que, "quien lucha con monstruos, cuide a su vez de no convertirse en monstruo", esto y el asunto de el doble voto que yo en lo personal no me esperaba del PRO y si de el oficialismo, pero ya ves, la vida nos da lecciones, y la cultura popular nos enseña: "todos los políticos son iguales".

    Un abrazo.

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  4. Hola Máximo!
    me dejaste pensando... ¿vos creés q la gente ddel PRO son "políticos"? Otro (no el único) de sus problemas pasa x ahí. No es bueno renegar del ejercicio de la política y ellos lo hacen todo el tiempo. Creo q unos y otros carecen de ética en la conducta y esa es una falla como personas y no como políticos.
    Abrazo para vos!

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  5. Bueno María, Macri tuvo que dar marcha atrás, lo que no quiere decir que haya querido dar marcha atrás.

    Políticos o no, cumplen una función política, con sus cargos políticos, sus decisiones políticas, sus sueldos políticos etc etc etc.

    Ética en la conducta, somos seres humanos antes que nada, inclusive que políticos...esa puede ser la falla elemental de todo este asunto, el ser humano tiene un deficiente nivel de evolución individual, personal, espiritual, podemos inventar naves que viajan a la luna pero no podemos darle de comer a los 3 millones de niños que pasan hambre en países como este que produce para 400 millones, el ejercicio de la política es un cruel ajedrez en el que siempre mueren primero los peones.

    Abrazo.

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  6. Estamos de acuerdo. Ellos son políticos aunque lo nieguen y viven de eso!!!
    En nuestro país, la función pública sigue siendo beneficiosa para el q la ejerce. X eso una vez q llegan, no quieren ir +

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  7. Ahora:¿no les sería más beneficioso a ellos, los políticos, pasar a la historia como los mesías de la patria?, ¿no hay uno que se ponga el uniforme de obra y saque adelante al país?, ¿o realmente es más difícil de lo que a nosotros nos parece?...¿basta con, simplemente, no robar?.

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  8. En la decadencia en q estamos, ya no alcanza con "no robar". Necesitamos un puñado de gente especial; intelectual y moralmente muy armados.

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  9. ¿Y que tal nosotros María?...¿los ciudadanos, los que no tocamos ni un peso que no sea nuestro, los que amamos el país y lo queremos ver recuperado, los que amamos el país y no queremos que mueran más personas por el hambre dentro de el?, ¿porqué no?.

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