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miércoles, 10 de diciembre de 2008

A 25 años ¿de qué?



Que hoy se cumplan veinticinco años del regreso al sistema de votar por algo periódica y rítmicamente es un hecho cronológico; el paso del tiempo es inexorable. Que Alfonsín haya sido el presidente que inauguró ese período, es un hecho fortuito con el que Herminio Iglesias colaboró y mucho.

Entonces, que la Argentina sea más pobre y más inculta año tras año; que haya desandado los caminos de la prosperidad y la educación; que no se sonroje ante sus reiterados incumplimientos; que haya adoptado como norma la estafa, a veces económica, a veces moral; que se vaya transformado de a poco en un paraíso del delito internacional y que abandonara los principios fundacionales es el dato histórico relevante. A menos que los sistemas políticos, la democracia en nuestro caso, sean un fin en sí mismo, hay que dejar las hipocresías de lado, ser valientes y preguntarse qué hizo esa democracia en pos de la calidad de vida argentina.

Está muy bien que los civiles hayan dejado de alentar a las fuerzas armadas a derribar gobiernos, y si se quiere festejar el cambio de comportamiento, fenómeno. Ahora bien, sería útil plantearse, además, qué otra mejora estructural incorporó la sociedad a lo largo de los últimos veinticinco años.

Está claro que hay una nueva clase enormemente favorecida, que se cría y reproduce al calor del estado. Hordas de empleados públicos que, entre funcionarios políticos, legisladores, asesores, secretarios, contratados y arrimados pasaron a conformar una voluminosa corporación que defiende sus privilegios con ferocidad mientras mantiene de rehenes al resto. Paradójicamente, quienes padecen la ineficiencia genética de tal engendro son los mismos que solventan el indecente costo de su existencia porque la maquinaria burocrática, inútil y adiposa, sobrevive con el aporte de los que no la integran. Sólo existe por el aporte de los que no la integran. Hermann Hesse no pudo describir mejor el síndrome que nos aqueja.

A veinticinco años de una gran ilusión, veinticinco años más viejos, más escépticos, más enfrentados entre nosotros, más aislados del mundo, comprobado que no hemos sido capaces de conseguir que la democracia alimente, cure, y eduque; sin ánimo de confrontar sino como un llamado a la reflexión, con toda humildad pregunto ¿Qué mierda festejamos?
.

15 comentarios:

  1. A mi lo único que hace este festejo es deprimirme porque recuerdo clarito el año 83 y la frustración que tenía por no poder votar porque solo me faltaban un añito y chirolas para cumplir los 18!!!!. Esto de que te anden pasando por la trucha de que ya pasaron 25 años de eso me resultó de muy mal gusto.
    Ahora de verdad suponemos que el ejercicio pleno de la democracia tiene como consecuencia necesaria el desarrollo implícito en la sentencia "se cura, se come, se educa"?. De dónde se desprende que el gobierno representativo de las mayorías deba implicarlo cual axioma aún cuando se diera en su forma perfecta o ideal?.
    El día que se cumplan 25 años de crecimiento sostenido, de reducciones en los índices de inseguridad, de mortalidad por causas evitables, de libertades individuales grantizadas, de respeto por la propiedad y todos los etceteras que hacen a una sociedad libre y desarrollada, tendré algún motivo para festejar. Si la democracia dejó de ser tabú para convertirse en tótem, dudo que alguna vez tengamos la oportunidad.
    Muy bueno tu blog. Saludos!

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  2. (?) no se que paso, crei que habia dejado un comentario, pero no aparece nada; asi que ahi va de nuevo por las dudas.
    Te decia que muy bueno tu post y que parece que somos varios que escribimos sobre este tema; yo tambien escribi un post que esta aqui si tenes tiempo de visitarme:
    http://argentina-australiapasadoypresente.blogspot.com/

    Nos vemos.

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  3. Estos 25 años reflejan la countinuidad de los últimos 60, con gobiernos civiles y militares.
    Todos nos han aislado del mundo (excepto desde 1990 al 2000), todas han restringido las libertades individuales y todos han estatizado el país entero y la sociedad.
    Por otro lado, en realidad, en estos 25 años lo que tuvimos y tenemos no es una democracia moderna y representativa como la tienen los países desarrollados sino un despotismo electivo o una dictadura electiva en donde todo se decide en el Poder Ejecutivo.
    Además, se eliminó el Colegio Electoral con lo cual las provincias perdieron representatividad y el presidente de la república es elegido en el Conurbano Bonaerense, el distrito más corrupto y mafioso del país.
    Más que democracia, festejamos la dictadura de los caciques del conurbano.

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  4. No había pensado en que aquella vez fue mi "estreno" en el cuarto oscuro!!! Y, como Marian, no encuentro el link entre mayorías y ejercicio pleno de la libertad.

    Claro que somos muchos los q escribimos sobre el tema, y muchos + los q pensamos en el mismo sentido!! Ya había visto tu blog, Manolito. Me impresiona q todavía te preocupes x la Argentina, país ingrato si los hay...

    Me encantó eso de "festejamos la dictadura de los caciques del conurbano". EXCELENTE!!! y patético x partes iguales.

    GRACIAS a todos x compartir sus pensamientos x esta vía.
    M

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Excelente post; lo puse en BlogBis.

    Perdón por la repetición pero cometí un error en el comment anterior

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  7. El pueblo no tiene razones para festejar, pero los políticos tienen razones sobradas para hacerlo.

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  8. Exactamente, Flavio! La casta privilegiada de los empleados públicos q mantenemos como si fuesen útiles!!! A ver cuándo nos aburrimos de darles de comer...

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  9. Celebrar algo es una forma de darle valor. La vuelta a la democracia fue algo positivo. Aunque creo que ya hace muchos años dejó de ser real. Hablar de democracia a cada rato suele hacerse para manipular la opinión pública. Cabe preguntarnos, cómo bien hace María, cómo afecta la calidad de vida y los valores de la sociedad. Creo también que debemos mantener la esperanza y el compromiso activo para construir aquello que queremos.
    Saludos.

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  10. Me encantó el blog. Es una fecha que debería recordarnos la oportunidad histórica que perdimos desde 1983 en adelante. Ojalá los partidos políticos y la sociedad civil mostraran la misma preocupación por recuperar las instituciones republicanas, que la que tenían por recuperar al sistema democrático en el 83. Justo acabo de postear algo sobre el tema. Voy a empezar a seguir este blog.
    Saludos.

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  11. El doctor Bulacio! Q honor!!!
    Cierto, hay que seguir insistiendo... aunque uno lo hace o abandona sin proponérselo. El compromiso "se siente" o no.

    Gracias, D´Anconia!!! Una pregunta...
    QUIEN ES JOHN GALT...?!?!?!?!?

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  12. Ya no tiene sentido tocar el pasado, o examinar lo que todos ya sabemos, lo que sí me gustaría mucho es, de cara al futuro, revisemos el verdadero significado de Democracia y nos pongamos firmes, y no nos movamos de Plaza de Mayo (y todas las demás plazas importantes de la República) hasta que los requisitos que exigimos se cumplan, y es que el mensaje les llega a nuestros políticos, pero está más que visto que con el puro mensaje ya no hacemos nada.

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  13. 25 años, me parece que el tiempo de gestación dura un poquito más, y los dolores de parto serán terribles, pero la verdadera democracia llegará, o morirá en el parto.

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